La NUCLEAR LMNZ.../.. Mecanismos de control .....2003-04



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LA NUCLEAR LMNZ / MECANISMOS DE CONTROL

Marisa González

La Central Nuclear de Lemóniz fue construida en la década de los 70, a 30 Km de Bilbao, en un abrupto y extenso paraje costero. Desde la carretera, entre Bakio y Plencia, se puede ver el imponente y controvertido conjunto de edificaciones que jamás llegaron a ser inauguradas para la función que fueron construidas.
Las dos naves cilíndricas que albergan los reactores, la nave de turbinas y todo el conglomerado de instalaciones anexas a los reactores nucleares se han convertido en un documento fundamental de la arqueología industrial de finales del siglo XX.
Este macro complejo industrial, asentado en el litoral cantábrico, vertebra, domina y delimita la extraordinaria naturaleza que lo rodea, ofreciendo un triste y disonante espectáculo en medio del espléndido entorno dominado por el mar, las playas, las montañas, la vegetación y los acantilados.
Fueron miles las personas que intervinieron en la central durante el dilatado y complejo proceso de su construcción. En ella confluyeron los mas diversos y sofisticadas técnicas y las mas avanzadas innovaciones tecnológicas de la época diseñadas expresamente para la misma por numerosas empresas nacionales y multinacionales.
Sus gigantescas instalaciones esperaron durante años la orden de puesta en marcha, orden que no se produjo por muy diferentes motivos. La central nuclear nunca se inauguró. Y el reactor, un reluciente órgano circular, esperó un uranio que jamás llegó a su destino debido a que las autoridades cancelaron definitivamente el proyecto.
En su contra hubo huelgas, manifestaciones cívicas de protesta y muertes, las cuales hicieron inviable la puesta en marcha del macro proyecto que durante años se mantuvo en silencio, inactivo, a la espera de otorgarle algún nuevo destino o de su casi imposible demolición.
El acceso a Lemóniz ha estado sumamente controlado desde entonces por extremas medidas de seguridad que continúan aplicándose todavía hoy con gran rigor, por lo cual puede decirse que mi ingreso a la misma, con el fin de documentar lo que sucede actualmente en ella, aparte de un privilegio, ha sido para mi una verdadera revelación dada la reserva y la opacidad que rodean habitualmente el funcionamiento de las centrales nucleares y muy especialmente de esta, dormida en el tiempo.

Aproximaciones a la Central Nuclear de Lemóniz

Mi primera aproximación a Lemóniz, la mas crítica probablemente, intenta mostrar esta central como un monstruo engendrado por uno de los sueños característicos de la razón científica o más exactamente, tecnocientífica. Criatura temible, estéril, varada como el descomunal esqueleto de una quimera imposible en una playa desierta y ajena, en su subyugante esplendor vegetal, en su perturbadora inutilidad.

La segunda aproximación está enmarcada en la línea mas ortodoxa del arte moderno y pone el énfasis no tanto en los contenidos como en las calidades formales y materiales de los muchos dispositivos técnicos ensamblados de hecho en la misma Central, con el fin de generar espacios sensoriales evocadores de mis vivencias como artista en el interior de la misma.

La tercera, mas histórica y documentalista, intenta una reconstrucción imaginaria de lo que fue o intentó ser esta impresionante generadora de energía nuclear.

La primera inspección ocular al adentrarme en los espacios de la Central, tan desolados y monumentales la realicé en Enero del año 2002, en la primera fase de desmantelamiento. Fué recorrer los restos de un naufragio. Necesité muchos dias en sucesivos viajes para descubrir todo el misterio que la rodeaba y poder recomponer progresivamente la dimensión y escala, de los volúmenes arquitectónicos y de sus contenidos. Fuí testigo de la destrucción, mediante el fuego controlado, de la sofisticada tecnología de alta precisión fabricada especialmente para dichas instalaciones. Descubrí la presencia constante del agua conducida por una compleja red de tuberias oculta en el subsuelo, que recorre todos los espacios de la central al igual que las venas y arterias de nuestro cuerpo.
El fiero Mar Cantábrico delimita, y agrede a la Central que se protege del mismo mediante una muralla kilométrica acordonada de alambradas y cámaras de vigilancia. De las extremas y estrictas medidas de seguridad apenas se mantienen activas algunas, otras solo queda la presencia constante de las múltiples cámaras de vigilancia y las numerosas señales de peligro que advierten de los riesgos que suponen las substancias tóxicas y altamente contaminantes, así como las omnipresentes señalizaciones de prevención de incendios y llamadas de alerta contra los posibles sabotajes, o fallos técnicos.

Los objetivos fundamentales de este proyecto son:
1 -Registro detallado del desmantelamiento actualmente en curso de la Central.
2 -Testimonio, obviamente subjetivo, de mis experiencias y vivencias en la Central.
3 -Crítica de la falacia de la destrucción de la memoria con la evocación artística y estética del desmantelamiento de Lemóniz.

Exposición

El proyecto Nuclear Lemóniz es un trabajo "en proceso", work in progress que se va configurando a lo largo de sucesivos espacios de exhibición. Es un ejercicio de memoria con un núcleo de argumentación dominado por lo vivo/muerto; documento / memoria. Una narración de lo falsamente útil.
Dadas las características de amplitud y complejidad del tema tratado, es imposible mostrarlo en toda su extensión en una sola exposición. Este proyecto se ha elaborado con las largas horas de video grabación, innumerables tomas fotográficas y un sin fin de objetos, documentos y materiales rescatados de la Central. Con este material recopilado he construido instalaciones objetuales, vídeo instalaciones, vídeos monocanal y múltiples series fotográficas .
Las series fotográficas se dividen en diferentes secciones: Serie documental / descriptiva/ matérica/ arquitectónica/ objetual.
Las instalaciones objetuales, escenifican la transformación de los documentos rescatados de la Central y han sido elaboradas y agrupadas por las diferentes familias de sus componentes. La diversidad de estos objetos, elementos y artefactos recuperados de su destrucción permite elaborar y construir espacios ambientales de muy diferente carácter, aunque todos ellos unidos por el signo común de la procedencia / diversidad y abandono. Todos ellos narran su inactividad/ inutilidad.
Los Vídeos, tanto los videos en monocanal como las video instalaciones, siguen una línea documento/testimonio que en algún caso se pueden acercar al documental.
Los temas principales de los vídeos son: la seguridad bajo sus diferentes aspectos; la destrucción, en sus fases de desmembramiento y despiece de las instalaciones y maquinaria de la central con el fuego como elemento fundamental en la fragmentación y el trabajo, registro del trabajador en acción en un "tour de force" contra el gran monstruo nuclear.
Con todo este material, el conjunto de exposiciones se ha dividido en diferentes partes, según las distintas lecturas o aproximaciones que se pueden dar.


Parte I. Seguridad/control.
Controles de seguridad tanto físicos como ambientales, y técnicos.

Parte 2 Destrucción
Registro del desguace, desmantelamiento y desalojo mediante el trabajo humano.

Parte 3 Arquitectura Industrial
Espacios interiores / exteriores. Espacios tanto dinámicos en proceso de destrucción como estáticos mostrando la desolación y el abandono.
La semejanza de la arquitectura de las centrales nucleares con la de las cárceles se vislumbra principalmente por las extremas medidas de seguridad, tanto en su propia concepción como en su enclave geográfico.

Parte 4 Socio-politico- histórico
Visión de la central desde una perspectiva social. Su desarrollo en una sociedad en crecimiento y megalómana de los años 70. Detractores e Impulsores de la energía nuclear.

El reactor, emblema de seguridad, fuerza y poder, presidirá todas las exposiciones como paradigma diferencial que identifica una central nuclear de cualquier otra central térmica o generadora de energía eléctrica.


NUCLEAR LEMONIZ PARTE 1 SEGURIDAD.


El proyecto completo abarca muy diferentes lecturas, imposibles de abordar en una sola exposición, dado las múltiples instalaciones objetuales, numerosas fotografías y horas de vídeo grabación.
Esta exposición realizada para el CAB de Burgos se ha centrado en la Seguridad y Control. He seleccionado esta primera parte porque considero que la seguridad es el eje principal de toda la central en todos los aspectos y lecturas posibles, el técnico, físico, tecnológico y humano. Además la presento como metáfora del gran problema social de protección que sufren las sociedades desarrolladas, tanto en la vida laboral, política, como de supervivencia física.
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Espacio 1
Fotografías. El reactor, como espacio exponente de la máxima seguridad, domina la sala, junto con fotografías de las diferentes tomas de las cámaras de seguridad incrustadas en diferentes enclaves del alambrado paisaje exterior.

Espacio2
La vídeo instalación se ubica en otra gran sala. Seis vídeos cortos, se proyectan en loop en cuatro pantallas, cuyo contenido ofrecen diferentes aspectos sobre la seguridad. Desde adentrarnos por el subsuelo "cota menos 20", hasta un recorrido por las imponentes tapias que delimitan el espacio entre la central y el mar mediante un kilométrico muro.

Espacio3
Instalación: Fallo General Motores
Si bien la seguridad está presente en todo el proyecto, en esta instalación se hace especial hincapié en los exhaustivos controles de muy diversos tipos que existían en la central, controles tanto humanos, como físicos y tecnológicos. Este espacio está construido con los múltiples elementos de precisión que registraban y calibraban cada acción mediante los "meters" que medían la luz, temperatura, viento, presión, salinidad, etc, y con las cajas de luz elaboradas para albergar las señales de alarma extraídas de la sala principal de controles. El espectador se verá inmerso en un medio de transmisión de información, alertas continuas y datos finalmente inoperantes.

Este trabajo que ahora se presenta, sigue la línea de actuación del proyecto anterior de "La Fábrica" en la Fundación Telefónica de Madrid en el año 2000. Es una nueva mirada al tema reiterativo de la oposición en el arte contemporáneo entre memoria y amnesia.



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